*/.
Entre la pena, ansiedad, cambios de ánimo y tristeza constante, llega este día, en que él celebra su cumpleaños, en que está con la gente que quiere y lo pasa mejor que nunca. A diferencia de años pasados, yo no estoy con él, otro lo acompaña en su alegría, otro lo acompaña a buscar su torta, otro se la llevará y cantará para él, otro (o nadie) estará junto a él los momentos previos y posteriores a este gran evento. Yo, por mientras, pienso qué tan bien lo estará pasando, cada cuánto mirará quien llega esperando verme entrar, si hablará de mi, si estará realmente feliz...
Por mi parte, siento un nudo en mi garganta al estar aquí sentada pensando en él, no por querer ir hacia allá y vivir con él este momento, sino porque veo como este ciclo se cierra y mata esos sentimientos que creí indistructibles.
Por mi parte, siento un nudo en mi garganta al estar aquí sentada pensando en él, no por querer ir hacia allá y vivir con él este momento, sino porque veo como este ciclo se cierra y mata esos sentimientos que creí indistructibles.


